El impuesto cripto de Grecia ya tiene borrador: un 15% sobre las ganancias y los primeros 500 euros de beneficio anual exentos.
El Ministerio de Finanzas heleno ha redactado un proyecto de ley para cubrir el vacío legal que, hasta ahora, dejaba la fiscalidad de las criptomonedas sin reglas claras en el país, según adelantaron Reuters y medios locales.
Porque eso es, en la práctica, lo que ocurría: quien vendía bitcoin en Atenas no tenía una casilla específica donde declarar lo ganado. El borrador llega para tapar ese hueco con un tipo bajo si se compara con los países vecinos, aunque con una letra pequeña que conviene leer despacio.
El diseño se apoya en una idea sencilla: pagar solo cuando el dinero sale del universo cripto. Pasar de bitcoins a ether, o cualquier otro intercambio entre monedas digitales, no activa el tributo. La factura fiscal llega cuando las monedas se convierten en euros u otra moneda tradicional, o cuando se emplean para pagar bienes y servicios.
El cálculo tampoco se hace sobre el importe total de la venta. Se descuenta primero el coste de adquisición y después las comisiones, de modo que tributa únicamente la plusvalía, la diferencia entre lo que costó comprar y lo que se ingresa al vender. Sobre el resultado se restan los 500 euros anuales exentos y, si sale una pérdida, esta puede compensarse con ganancias futuras durante un máximo de cinco ejercicios fiscales.
Fuente: www.merca2.es