En las columnas del Financial Times, el portavoz de la unión de exportadores de petróleo de Irán detalla el plan que está sobre la mesa.
Para atravesar el estrecho de Ormuz, los petroleros deberían primero enviar un correo electrónico a las autoridades iraníes y detallar su carga.
Los buques vacíos podrían pasar sin costo. Pero para los demás, habría un impuesto que podría ascender a un dólar por barril transportado, es decir, 20 millones al día al nivel de antes de la guerra. Y, sobre todo, el pago se exigiría en criptomonedas.
«Las transacciones en criptomonedas no pueden ser congeladas, bloqueadas ni embargadas. Además, la liquidación es prácticamente instantánea. Esto reforzaría la capacidad de coacción de Irán: pueden decir «¡mientras no recibamos el dinero en nuestras cuentas, no pasan!», explica Jérôme Mathis, profesor de Economía y Finanzas en la Universidad Paris-Dauphine.
Fuente: Yahoo