Aunque la adquisición de criptomonedas se conoce como minería, el proceso tiene poco que ver con la extracción de recursos naturales. La minería de criptomonedas requiere grandes cantidades de electricidad para hacer funcionar ordenadores especializados que resuelven complejas ecuaciones matemáticas a cambio de monedas digitales.
El Gobierno de Kazajistán está uniendo ambas cosas con un nuevo proyecto, en el que los mineros de criptomonedas podrán utilizar el excedente de gas asociado de los yacimientos de petróleo para generar electricidad en sus propias centrales eléctricas.
Kazajistán vivió un gran auge de la minería de criptomonedas en 2021, que dejó al descubierto las debilidades de su envejecida infraestructura eléctrica, buena parte de la cual se construyó en la época soviética.