Comprar una vivienda de nueva construcción en Estados Unidos implica desembolsar, en promedio, más de 52 mil dólares adicionales respecto a una casa existente.
Aunque estrenar inmueble representa una ventaja para muchos compradores, el costo de acceder a este segmento continúa aumentando y cada vez está más alejado del presupuesto de las familias.
De acuerdo con un análisis de Clever Real Estate, el precio medio de una vivienda nueva alcanza los 409 mil 565 dólares, mientras que el de una propiedad promedio en el mercado se ubica en 357 mil dólares, una diferencia cercana al 15 por ciento.
El costo de construir sigue impulsando los precios
Una de las principales razones detrás de esta brecha es el incremento en los costos de construcción durante los últimos años. Materiales, mano de obra, terrenos y gastos regulatorios han elevado el precio final de las viviendas nuevas, obligando a los desarrolladores a enfocarse en proyectos con mayores márgenes de rentabilidad.
El informe revela que, en los últimos cinco años, el valor de las casas de nueva construcción aumentó 21.6%, mientras que el precio del conjunto del mercado inmobiliario creció 13.3%, ampliando la diferencia entre ambos segmentos.