Con 176 medidas, Cuba ha decretado el fin de la Revolución de 1959, abriendo paso a una economía de mercado que incluye banca privada, criptomonedas y propiedad inmobiliaria.
Juan Ramón Rallo, en su reciente análisis, desgrana el paquete de reformas que, a su juicio, transitan del socialismo al capitalismo, aunque advierte que la oligarquía criminal que gobierna la isla no se moverá de su sitio.
Banca privada y criptomonedas: el fin del monopolio financiero estatal
La medida más simbólica es, sin duda, la autorización de bancos privados. Recordemos que la nacionalización bancaria fue uno de los pilares de la revolución cubana; el propio Che Guevara presidió el Banco Nacional. Ahora, explica Rallo, se permitirá a entidades privadas captar depósitos y conceder créditos a ciudadanos y empresas.
Y no solo eso. También podrán operar con criptomonedas, incluyendo Bitcoin. Un Estado que se define marxista-leninista dando luz verde a los criptoactivos. Rallo lo presenta como una ironía que simboliza el desmontaje ideológico.
Fuente: www.merca2.es