Una inteligencia artificial logró ejecutar de manera autónoma un ciberataque de ransomware, completando diferentes etapas de la operación sin intervención humana y demostrando la creciente capacidad de los agentes de IA para automatizar amenazas informáticas.
El caso, identificado por investigadores de la firma de ciberseguridad Sysdig y denominado “Jade Puffer”, representa una nueva alerta para empresas y especialistas del sector.
Según los investigadores, el sistema de IA fue capaz de explorar el servidor de la víctima, localizar información sensible, preparar el cifrado de archivos y avanzar con la extorsión. Uno de los aspectos que más llamó la atención fue su capacidad para detectar un fallo, analizarlo y corregirlo en apenas 31 segundos antes de continuar con la operación.
El episodio muestra que los ciberdelincuentes ya pueden utilizar agentes de inteligencia artificial para automatizar tareas que tradicionalmente requerían la participación constante de personas con conocimientos técnicos.