Morgan Stanley nunca ha sido del tipo que sigue modas. Así que cuando el banco anuncia una cartera de activos digitales, pensada para la cripto pero también para los activos del mundo real tokenizados (RWA), la señal es clara. Wall Street ya no quiere solo “tolerar” el sector, quiere tener las llaves.
Según Barron’s, esta cartera digital debe ver la luz en 2026 y buscar, desde el principio, una mezcla híbrida: cripto por un lado, activos del mundo real (acciones, bonos, inmobiliario) por el otro
Una cartera, no es solo una app más. Es una interfaz de control: quién posee qué, dónde y bajo qué reglas. Al involucrarse, Morgan Stanley intenta trasladar la cripto del terreno “experimental” a un uso más común, casi administrativo, lo cual, en finanzas, suele ser la mayor revolución.
Fuente: www.cointribune.com