América Latina se encamina a vivir un 2026 sin una crisis inminente, pero tampoco ofrece señales de un repunte claro, según un informe sobre perspectivas macroeconómicas de la institución financiera estadounidense Goldman Sachs.
El análisis destaca que, aunque el entorno internacional contribuirá con un dólar más débil, tasas globales en descenso y precios del petróleo más bajos, el apoyo externo no bastará para resolver los desequilibrios internos de la región.
La entidad proyecta un crecimiento para América Latina de solo 2% en 2026, una tasa similar a la de 2025, lo que evidencia una persistencia de bajo dinamismo. A pesar de la ausencia de choques externos significativos, la región carece de un motor suficiente que impulse una recuperación sostenida, según el informe.
La inflación
De acuerdo con el mismo, la inflación seguirá mostrando diferencias marcadas entre países. Por ejemplo, se prevé que Argentina continuará con el proceso de desinflación, con una inflación anual estimada en 22,5 % al cierre de 2026, lejos de los registros de tres cifras de años previos.
Por otro lado, Brasil, México y Colombia mantendrán tasas de inflación superiores a sus metas respectivas. En Brasil y México, se prevé un cierre de año con inflación en torno a 4,3 %, a pesar de políticas monetarias restrictivas y presiones por incrementos salariales. En el caso colombiano, la situación adquiere un carácter excepcional. “Colombia será la única gran economía de América Latina que subiría tasas de interés en 2026”, advirtió Goldman Sachs en el documento conocido por Valora Analitik.
Fuente: Infobae