El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, presentó una nueva fase de la campaña económica de Washington contra Irán. Esta vez también dirigida a las redes internacionales, que Teherán ha utilizado para mantener el flujo de dinero y mercancías.
El 24 de agosto de 2026, Bessent afirmó que Estados Unidos pondría en el punto de mira las cinco «arterias vitales» de la economía: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Además advirtió que «cualquier entidad que facilite el blanqueo de capitales para Irán, será excluida del sistema financiero basado en el dólar estadounidense», y añadió que «la cuenta atrás comienza ahora».
Cómo Irán ha eludido Irán las sanciones de EE. UU.
Durante años, Irán ha dependido de redes ajenas al sistema bancario formal para mover dinero. Las casas de cambio, el oro, las criptomonedas, las empresas pantalla y las redes de transporte marítimo opacas han ayudado a Irán a sortear las sanciones.