Con buena parte del mundo atenta al estrecho de Ormuz y a los miles de barcos varados en el golfo Pérsico, los estafadores también vean la guerra en Irán como una oportunidad para cometer nuevas estafas.
En condiciones normales, cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado pasa por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, la situación es crítica: desde el inicio de la guerra con Irán, las fuerzas de Estados Unidos bloquearon los puertos iraníes. Irán, por su parte, primero bloqueó el estrecho de Ormuz, después levantó la medida de forma temporal y más tarde volvió a aplicarla. Hoy, el tráfico marítimo en esa zona es casi inexistente, con apenas algún buque ligado a Irán que puede cruzar con seguridad. A la vez, cientos de barcos siguen varados en el golfo Pérsico.
A fines de marzo, el Parlamento iraní aprobó una ley que impone tarifas de tránsito a los buques mercantes que pasan por el estrecho de Ormuz. La norma formalizó, en buena medida, un sistema de peajes que Irán ya aplicaba de manera informal desde principios de marzo.
Fuente: Yahoo