Ciudad de México 21 ocubre._ Un factor determinante en la fluctuación del precio de las criptomonedas es su baja adopción, señala Vanesa Pombo de BBVA.
Una adopción masiva ayudaría a regularlo, pero esto parece lejos de producirse: por un lado, su equiparación a las monedas fiduciarias no es total, ya que aún no tienen su facilidad para ser intercambiadas por productos y servicios ni la capacidad de constituir una reserva de valor estable, es decir, no garantizan que puedan mantener su poder adquisitivo en el largo plazo.
Por otro lado, el aumento progresivo de la regulación podría sentar las bases para una mayor adopción; aunque, si la regulación es demasiado estricta, podría tener el efecto contrario.
Otro factor importante es la confianza. Las criptomonedas surgieron con el objetivo de descentralizar la gestión de los fondos de los particulares, por lo que caen fuera del control de las instituciones financieras. Esta independencia implica que su valor no está respaldado por los gobiernos centrales.
Por lo tanto, los mercados no confían tanto en las criptomonedas como en las monedas fiduciarias, cuya oferta e inflación están controladas por los bancos centrales.
Las ‘stablecoins’ quieren ganar parte de esta confianza controlando su fluctuación mediante algoritmos o bien vinculándola a la de una moneda fiduciaria, activos materiales (oro, inmuebles) u otra criptomoneda, lo cual las hace menos volátiles. Un ejemplo de ello es USD Coin, ligada al dólar estadounidense, que está sujeta a auditorías y regulada por la Red de Control de Delitos Financieros del Gobierno de Estados Unidos.
El equilibrio entre oferta y demanda es también un factor crucial. Si la criptomoneda genera un gran volumen de unidades con poca demanda, su valor será bajo, y viceversa. Relacionada con este equilibrio está la escasez. Bitcoin, por ejemplo, ha establecido un límite de 21 millones de unidades, además se sabe que se han perdido casi 4 millones de las ya minadas. Y la red Binance Smart Chain, red ‘blockchain’ de la criptomoneda binance, destruye sus ‘tokens’ regularmente para controlar su volumen y estabilizar su valor a lo largo del tiempo. También hay que tener en cuenta la dificultad del proceso de minado: a mayor dificultad para generar las criptodivisas, menor oferta y, por lo tanto, mayores precios si la demanda es elevada. Estos factores condicionan la oferta disponible y evitan que los precios se desplomen.
Otra circunstancia que condiciona los precios es el nivel de utilidad, es decir, la capacidad de un ‘token’ o de su plataforma ‘blockchain’ para resolver un problema real. A más utilidades, más demanda tendrán y, por lo tanto, más aumentarán sus precios. En este sentido, el potencial de las criptodivisas todavía se está explorando, ya que se encuentran en una etapa inicial de desarrollo.
La Cruz Roja Española (Creu Roja) ha desplegado RedChain, un nuevo sistema de distribución de…
En un mundo donde los datos son tan valiosos como los activos físicos, Seguritech ha…
La cotización del Bitcoin, la criptomoneda más grande del mundo, tuvo una abrupta caída la…
El mercado de las criptomonedas vuelve a demostrar que, cuando se trata de memecoins, la…
La nueva internet-blockchain que está emergiendo nos dará herramientas para restaurar nuestro poder, privacidad, autonomía,…
Cada vez son más las personas que han decidido incursionar en el mundo de las…